Culturas Y Derecho
07/02/2010 14:20
* David José Geraldes Falcão
1. Cuestión conceptual: ¿de qué hablamos cuando hablamos de cultura?
La definición de cultura ha hecho correr ríos de tinta, y todavía no se ha alcanzado un consenso sobre la misma.
Una definición restrictiva, que prescinde de la otrora denominada cultura material, afirma que la cultura constituye un universo significativo a través del cual los individuos comprenden su identidad y “pueden” encontrar el sustento de su integridad y dignidad ante los demás: son las costumbres, las creencias, los valores y las normas. Para Lamo de Espinosa, cultura es un conjunto de valores y normas o pautas que condicionan el comportamiento de un colectivo humano, asentando costumbres y tradiciones compartidas. Las formas específicas de actuación, se legitiman cuando son formuladas normativamente. A su vez, las formulaciones normativas se revisten de legitimación porque tienen como fundamento creencias compartidas (por ejemplo una determinada religión). “Una cultura no es sino un conjunto de prácticas legitimadas y, por supuesto, institucionalizadas”.
2. Cultura y civilización
Del agrupamiento de culturas nacen las civilizaciones.
Confrontando el término cultura (entendido en su sentido inmaterial y restrictivo) con el término civilización (para especificar mejor conceptualmente el término cultura), podemos decir que una civilización engloba diversas culturas caracterizadas por un mínimo denominador común. Las civilizaciones son el más abarcante nivel de identidad cultural, lo que las torna más distantes de sus miembros, una vez que éstos dan preferencia, en primer lugar, a los valores propios de los grupos más cercanos (por ejemplo de la familia).
Aparte de su carácter abarcante, otra de las características específicas de las civilizaciones es su larga permanencia temporal. Perviven adaptándose sucesivamente a nuevas condiciones y, al mismo tiempo peleando contra situaciones adversas. A pesar de los cambios que suelen operarse en su seno, las civilizaciones, siendo dinámicas, se distinguen por el modo como perduran, manteniendo su estructura fundamental prácticamente inalterada. “Empires rise and fall, governments come and go, civilizations remain”.
En lo que concierne a la diferencia entre los términos cultura y civilización, constatamos que la principal disimilitud es de índole cuantitativa: Las civilizaciones ocupan más espacio y duran más tiempo. Importa retener que, hablando de civilización o cultura (como una célula civilizacional), ambas son importantes en la conformación de los comportamientos individuales y colectivos y, que encierran aspectos irreductibles de las identidades humanas. Muchos autores toman seriamente en cuenta esta irreductibilidad. Concluyen, a su vez, afirmando que los proyectos de universalidad están excluidos.
3. Evolución historica y distintas perspectivas del termino cultura
Cambiando ahora un poco la dirección de nuestro discurso, podemos decir que etimológicamente el término cultura procede del radical latino “cult” que significa “cultivo” (agricultura).
El término ha sido, fundamentalmente, utilizado por los antropólogos alemanes a lo largo del siglo XIX. Sin embargo, fue E. B. Tylor el que lo ha tornado célebre, a través de la siguiente definición: “Cultura es (...) la totalidad compleja que incluye conocimientos, creencias, arte, ley moral, costumbres y cualquier otra capacidad y hábitos adquiridos por el hombre, en cuanto miembro de una sociedad”.
El concepto de cultura puede presentar en su definición algunos problemas. El planteamiento conceptual depende de ciertos factores, como por ejemplo la escuela antropológica a la cual el autor que plantea una definición pertenece, o su perspectiva ideológica.
Echemos un pequeño vistazo al trabajo recopilatorio que nos ha proporcionado el viejo, pero clásico, estudio de Kroeber y Kluchohn respecto al concepto de cultura.
Nos ofrecen una clasificación en seis grupos de definiciones distintos y proponen una definición síntesis a partir de una multiplicidad de definiciones. La definition síntesis propuesta es la siguiente: “Culture consists of patterns, explicit and implicit, of and for behavior acquired and transmitted by symbols, constituting the distintive achievement of human groups, including their embodiments in artifacts; the essential core of culture consists of tradicional (i.e., historically derived and selected) ideas and especially their attached values; culture systems may, on the one hand, be considered as products of action, on the other as conditioning elements of further action”.
La clasificación en grupos de definiciones, los autores la presentan del siguiente modo:
Conciben cultura como una totalidad comprensiva de aspectos, descritos de una forma acumulativa:
La definición descriptiva clásica es la de Tylor: “aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad”.
Pero como cada antropólogo, en sus descripciones, añade, sin embargo, aspectos por él considerados primordiales, éstos se tornan a menudo largos y simplemente acumulativos, resultando, a su vez, poco operativos.
Definen cultura, acentuando un paralelismo o complementariedad con la herencia biológica.
Paralelismo: “la cultura es el conjunto socialmente heredado de prácticas y creencias que determinan la textura de nuestra vida”.
Complementariedad: “Aunque la cultura nace fundamentalmente de la satisfacción de las necesidades biológicas, su misma naturaleza, hace del hombre algo esencialmente distinto de un organismo animal”. “Esta herencia social es el concepto clave de la antropología cultural. Se denomina usualmente cultura (...), la cultura comprende artefactos, bienes, procesos técnicos, ideas, hábitos y valores heredados”. (Véase que esta definición contiene la cultura material y no solo la inmaterial).
Las definiciones normativas surgen como norma de conducta, o como un ideal orientador de conducta.
Como norma: “el modo de vida seguido por la comunidad o la tribu es considerado como una cultura (...). Incluye todos los procedimientos sociales estandardizados”. “Diseños para vivir, históricamente creados, explícitos e implícitos, racionales, que existen en cualquier momento, como guías potenciales para la conducta de los hombres”.
Como ideal orientador: típico de las tradiciones teológicas e filosóficas. Sacralizan cultura y sostienen que ir contra-cultura es como ir contra-natura.
Tienden a reducir cultura a comportamiento. Como hay una gran variedad de aportaciones dentro del culturalismo psicológico, nos focalizaremos en tres:
La cultura como ajuste social: los hábitos adquiridos por un conjunto social para dar respuesta a sus necesidades, constituyen una riqueza cultural que contribuye a la interacción social. Los “Folkways” son “hábitos individuales y costumbres de la sociedad, derivados del esfuerzo por satisfacer las necesidades”.
La cultura como aprendizaje: la cultura se refiere a “las pautas, más o menos organizadas y persistentes de hábitos, ideas, actitudes y valores que son transmitidos a los niños por sus mayores o por otros grupos mientras crecen”.
La cultura “superyóica”: Aquellos que siguen la línea de pensamiento de Freud, definen cultura como una herencia internalizada: “La suma de todas las sublimaciones, todos los substitutos o formaciones reactivas; en suma, todo cuanto en la sociedad inhibe los impulsos o permiten su satisfacción distorsionada”.
El Superyó freudiano actúa en nosotros como norma, una vez que está constituido por esa herencia cultural ya internalizada.
Entienden la cultura como significante universal, y las culturas particulares como significados. La cultura no depende de ninguna cultura concreta para que exista. Es un sistema abstracto y completo.
Tomando el modelo de la lingüística saussiriana, distinguen entre cultura como sistema abstracto (lengua) y culturas concretas (habla).
Es a partir de C. Lévi-Strauss, cuando la antropología se ha convertido en la investigación de las estructuras culturales universales, ahistóricas, capaces de ser explicadas por leyes científicas, universalmente válidas.
Exponen la génesis y el proceso evolutivo de las culturas. Se parte de la dimensión del homo sapiens que generó la “fase instrumental de la vida”, a partir de la cual el hombre creó utensilios, artefactos, etc. Así, se define el “hombre cultural” como capaz de crear “instrumentos” separados de su cuerpo, crear, después, una cultura “formal” (instituciones e ideas) y finalmente capaz de crear símbolos.
4. Cultura y Derecho (conclusión)
En este trabajo optamos por entender cultura como un conjunto de características específicas de un colectivo social adquiridas y transmitidas a través de señales representativas que constituyen su herencia social. La forma de vida seguida por una comunidad es considerada como una cultura pues incluye todos los procedimientos sociales padronizados creados a lo largo de la historia y que influyen necesariamente en la orientación de la conducta humana, a su vez, progresivamente regulada en qualquier sistema jurídico. Por lo tanto, la creación de un sistema normativo, o sea, de un sistema de regulación de la conduta humana, implica la observancia de la esfera cultural. Como producto cultural, el derecho está expuesto a cambios en conformidad con el tiempo y con el espacio, que operan en la sociedad. Asimismo, las normas que vigoran dentro de un espacio y dentro de un determinado período de tiempo, reflejan realidades sociales, economicas, cultuales, políticas y ideológicas.
Se concluye que, en las diferentes culturas vigoran normas distintas, que representan diferentes valores. Confrontadas unos con los otros, acaban muchas vezes por se contradecir originando choques. No obstante hay valores que son universales, ou que por lo menos lo deberian ser, como por ejemplo la vida, la dignidad humana o la igualdad ya que estas se presentan como derecho natural y universal de todos. Pues caso contrario se caeria en el relativismo cultural y en todos los peligros que este representa.
Cultura es “el conjunto de maneras de obrar, pensar o sentir específicas a un grupo humano. Se trata, pues, de repertorios de conducta, aparentemente regulada por repertorios de normas, relativamente unificadas e integradas, y sustentadas por un conjunto jerárquico de valores que supuestamente legitiman y hacen comprensibles y razonables esas normas de conducta y las prácticas que a ellas responden”. Cfr. E. Lamo de Espinosa, “Fronteras Culturales”, en Culturas, Estados, Ciudadanos. Una aproximación al multiculturalismo en Europa, Madrid, Alianza, 1995, p. 15.
REFERÊNCIA BIOGRÁFICA
David José Geraldes Falcão: Licenciado em Direito; Mestre em Direitos Humanos pela Universidade de Salamanca; Doutor em Direitos Humanos pela Universidade de Salamanca; professor de Direito da Escola Superior de Gestão do Instituto Politécnico de Castelo Branco (Portugal); Coordenador da licenciatura em Solicitadoria e da pós-graduação em Solicitadoria de Execução da Escola Superior de Gestão do Instituto Politécnico de Castelo Branco (Portugal).